El Augusta National Golf Club acoge desde este jueves la pelea por la prestigiosa chaqueta verde que se otorga al ganador del Masters, el primer ‘grande’ de la temporada golfística, y que se presenta con un amplio abanico de aspirantes, entre ellos de forma seria el estadounidense Tiger Woods, deseoso de acabar con su sequía en ‘majors’ y volver a la caza de Jack Nicklaus.
El jugador californiano saboreó su último ‘grande’ en junio de 2008 cuando conquistó su tercer Abierto de los Estados Unidos, pero a partir de ahí inició una larga sequía cuando parecía que acabaría en un visto y no visto con el récord del ‘Oso Dorado’ de 18 ‘majors’.
Algo más de un año después, el ‘Tigre’ ganaría el BMW PGA Championship y luego llegaría el revuelo por sus problemas privados, su parón de juego y el inicio de una caída libre, aderezado con lesiones, que le llevó no sólo a perder el número uno mundial que prácticamente había poseído de forma dictatorial sino a dejar de ganar.
Sin embargo, a finales de este mes de marzo, en el Arnold Palmer Invitational, uno de los torneos previos al Masters, Woods volvió a sonreír dos años y medio después, y lo hizo tras haber superado nuevas molestias físicas. El estadounidense se volvió a colar entre los mejores del ranking mundial, el sexto, y tras descansar esta semana, llega como uno de los serios aspirantes.
El exnúmero uno del mundo ya tiene en su armario cuatro chaquetas verdes y busca una quinta, lo que le haría desempatar con Palmer y quedarse a una del récord de Nicklaus, que además le sitúe con 15 ‘grandes’ en su curriculum, a tres de igualar a Jack Nicklaus. El americano siempre ha rendido bien en Augusta, donde aparte de sus triunfos, atesora varios ‘top ten’, aunque no gana en Atlanta desde 2005.
Además, los espectadores están deseosos de poder verle librar un duelo con el joven norirlandés Rory McIlroy, estrella ya confirmada y cuyo nivel de juego le hizo ser hace poco uno de los ocupantes de un trono mundial, dominado ahora por los jugadores del Viejo Continente.
Tiger Woods volvió a la senda del triunfo y retomó la condición de favorito para el Masters, según los levantadores de apuestas británicos.
El catorce veces campeón de grandes torneos ganó el domingo su primer certamen del circuito profesional desde el 2009 en el Arnold Palmer disputado en Bay Hill. Fue su primera oportunidad de reconciliarse con el triunfo desde que su vida personal entró en picada tras un escándalo sexual que puso fin a su matrimonio y precipitó una declinación en su juego y su estatura.
Pero con su victoria por cinco golpes el domingo y el Masters a partir del 5 de abril, todo ha cambiado.
“Parece haber recuperado su juego. Está golpeando bien”, comentó Rupert Adams, un vocero del tomador de apuestas británico William Hill. “La armadura parece estar nuevamente en posición, y posiblemente el aura”.
William Hill tiene a Woods como favorito 4-1 para ganar su quinto Masters, delante de Rory McIlroy con 5-1. Otros tomadores de apuestas tienen cifras similares. Ladbrokes las tiene iguales. Paddy Power y Coral consideran a Woods favorito de 7-2 y McIlroy 9-2.
Con 4-1, una apuesta ganadora de un dólar recibe 5, y a 7-2, 4,50.
“El cuatro veces campeón, después de su primera victoria en el circuito en 30 meses, tiene todas las probabilidades”, dijo Ladbrokes sobre Woods en su cibersitio.
El Masters de este año será el primer torneo grande en el que Woods aparece como favorito desde el mismo torneo en el 2010, poco después de su crisis pública y privada.
“El Masters y Tiger son sinónimos después de aquella actuación extraordinaria cuando destruyó a sus rivales (en 1997)”, afirmó Adams. “Si tiene un buen desempeño, aunque sea entre los diez primeros, creo que volveremos a ver a Tiger como el primer nombre en la boleta de apuestas, sin duda”.